viernes, 11 de febrero de 2011

John Giorno

John nos contó de la vez que estuvo ante la puerta del departamento en el que treita y cinco años antes viviera García Lorca. Los grandes poemas de la generación beat son parte de la experiencia personal. Los poemas de John, entonces, no son solo para leerlos en papel o en pantalla, ni es que la performance sea un fenómeno "audiovisual" de los "nuevos medios", sino, muy al contrario, una experiencia de estar presente y vivir el momento. Sin duda, tal como una estela de luz surgió en su interior al meditar durante la agonía de William Boroughs, estar frente a John, verlo y ser vistos por él, nos transmite también algo de su bendición profana. Por eso, más que comprar su libro, lo importante era sentarme aunque fuera un segundo a conversar con él, hacerle una pregunta personal por absurda que fuera y ver sus ojos cuando, sin que yo se lo dijera, no me preguntó sino que afirmó: "Oh, you're a poet". Sé que solo fui uno más en la cola en ese momento, que jamás podría haberse dado la intimidad necesaria para completar el sentido que intento darle a ese momento, e incluso así fue algo que me sucedió, no solo pero también, a mí.


Es extraño, casi paradójico pensar que alguien sobrevivió a la generación beat. Es significativo notar que John recuerda a muchos de sus amigos muriendo o muertos en varios de sus poemas. En las versiones escritas y actuadas que he encontrado de esta pieza, siempre dice que es una obra más larga, pero que se referirá a esa parte específica llamada "What Went Into William Borrough's Coffin With His Dead Body". Me hace pensar que el resto de esa obra tan larga quizás ni siquiera exista, que es parte de la performance decir que es larga, como debería ser una obra fúnebre. En fin, estoy especulando.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

confieso que no conozco a john giorno no creo que sea un "crimen" de mi parte o si? pero bueno comparto contigo la sensación única y plena de estar por un sustrato de tiempo mínimo con un personaje al que admiramos y deseamos estar cerca suyo que concentre por unos segundos su atención con una mirada fija justo en nosotros la que se vuelve trascendentes en nuestras vidas y que les dan un giro de 360 (en mi caso) es emocionante.Que bién que hayas tenido ese encuentro.

Anónimo dijo...

voy a guardar esta foto me gusta

Glauconar dijo...

Yo tampoco sabía de John hasta que anunciaron que vendría a Lima. La onda de la Beat Generation, en cambio, me interesa bastante, aunque no pueda adscribirme a ella a tiempo completo.