miércoles, 27 de julio de 2016

Otros Cronistas

Una nota más sobre el Ebook "Las Crónicas del templo negro", el cual ya pueden conseguir en Smashwords, Amazon, iBooks y otros.

Al final del Ebook, bajo el Cionaverinis, aparecen los nombres de las personas que han hecho posible la edición. Se han acumulado a lo largo de los años personas que abrieron uno y otro camino, en lo que el libro acabó siendo. No puedo darle prioridad a ninguno, por lo que simplemente los he nombrado en orden alfabético.

Luis Arbaiza: Autor de ciencia ficción que le dio una revisión al texto en el 2014. Ha estado apoyando para difundirlo y darlo a conocer. Se encuentra preparando la segunda parte de su obra de ciencia ficción, el Hyperthecnetos, para el cual ya he aportado un capítulo.

Andrian Diwadmodjo: Ilustrador en cuyas visionarias páginas conocí, por el 2002, por primera vez a la figura de Shulivra Dalcion. Al buscar la conexión con la historia de Athorlian, di con las crónicas y gran cantidad de otro material que me tomará varios años más traducir y pasar en limpio. La verdad, incluso he perdido varios de los apuntes de nuestros primeros proyectos de cooperación y tendría que intentar reconstruirlos de memoria.

Fernando Iwasaki: Novelista de corte histórico con una fina ironía. Quienes han seguido este blog verán que ya he tenido varias ocasiones para mencionarlo. Lleva buen tiempo apoyándome, desde que comentó mi primera novela, El empalador, cuando estaba por salir. Para las crónicas y otros textos más breves también me ayudó con varios contactos. Ha sido inspiración y faro a lo largo de los años.

Rauf Neme: Colega literato de la UCSS, profesor de textos vetustos y autor modesto de varios textos fantásticos inéditos. Revisó las crónicas en el 2013 para asegurar su rigor académico y acabó dándome un gran impulso para publicarlo.

Manuel Vejarano: Colega de la UCSS estudioso de lo fantástico, el cómic y demás viñetas siniestras, además de editor de Ebooks. Me inició en el formateo del Epub, con lo que pude llevar el libro a su forma hipertextual.

lunes, 6 de junio de 2016

Primeras reacciones

Ya vienen saliendo las primeras reacciones a las Cronicas del templo negro. Daniel Salvo, una de las autoridades que impulsan el movimiento fantástico peruano, ha publicado una breve pero convincente nota en el diario El Peruano. Interpreta a los nyngeros como dioses creadores que interactúan con los humanos de manera ambigua. La posición prometeica, entre los dragones originarios y los mortales, es otra perspectiva más que no había considerado. Reproduzco con agradecimiento el grueso de la nota:

Yue logra una visión original donde las haya: narrar un mito de los orígenes desde la perspectiva de los propios dioses de la creación. Como si H.P. Lovecraft hubiese narrado sus mitos desde el imposible punto de vista del Gran Cthulhu. Así, las entidades del templo negro, situado en un espacio mítico e inubicable, se enfrentan a su propia divinidad. Esto les confiere una peculiar psicología, ajena y cercana a los humanos, a quienes ven como seres tanto dignos de lástima y desprecio, como objetos de su deseo carnal. Acompañan al texto notas bastante inquietantes en cuanto a su posible origen y veracidad, además de un grato ejercicio lingüístico en torno al significado y pronunciación de ciertos términos.

Mientras tanto, yo anduve con el círculo iberoamericano de Dortmund, un espacio receptivo por estos lares para la creatividad en español. Ahí también el público, conocidos y casuales, recibió con gran interés los conceptos que les resultaban tan enajenantes como a cualquiera. Adjunto un video de parte de la sesión.



Ademas, la página del libro en Smashwords ha pasado los 100 Likes. ¡Gracias a todos los que mantienen su apoyo a lo largo de los años! Por otra parte, me hicieron notar que ahí no se puede ver el preview del libro. En Amazon sí está disponble.

domingo, 22 de mayo de 2016

Cónicas del Templo Negro

Después de muchos años de revisión y de buscar la forma de editarme, he vuelto a decidirme por la autoedición. El 4 de julio estará disponible el Ebook que desde ya puede reservarse en preventa por Smashwords, iBooks, Amazon y similares. Ocasión para volver a poner algo en este blog, aunque ya lleve nuevamente un año de muerto, así al menos cubro más canales.

En este caso no se trata realmente de una novela (aunque se deje leer como tal), sino de una revisión, traducción y recomposición hypotextos varios. El resultado, como decía, se deja leer a varios niveles. Las notas al pie son una parte esencial de la historia o representan, en todo caso, una metahistoria que corre a otro nivel y se intersecta con el relato principal. Por ello mismo el formato me ha dado muchos dolores de cabeza, pero finalmente me he decidido por la versión en Epub, mientras que Txt o Pdf no serán posibles por el momento. Tampoco existe, por ahora, una versión impresa. La ventaja del digital es que lo vuelve accesible más allá de la distancia y sé que tengo lectores desperdigados por Latinoamérica y España en lugares donde la logística editorial es más que deficiente. La desventaja es que tendrán que instalar un programa lector en su dispositivo, pero hay muchos de esos grauitos por ahí. Espero que, de esta manera, puedan más ser partícipes en el coro de voces de la nyngerología.

Para muestra, un botón. Aquí una parte más bien avanzada del relato, de hecho una de las últimas que descubrí al revisar esta edición en el 2013.


Esto les diré sobre el orgullo de los nuestros y la muerte, pues sé que a todos atañe, mas ninguno ha sabido darme la respuesta al dilema para explicar o condenar lo que en el desierto vi.

¿Debiera yo acaso llevar el nombre de Dalcion? Supe lo mismo que él, para ver a la distancia más allá de mis ojos sin que nadie me lo enseñara, mas por mi propio ingenio. Y fue de esta manera que pude percibir1 la vastedad de las tierras, la locación de los pueblos mortales y la muerte del dragón rojo mucho antes que Sagascier supiera de ella. Mas en toda la extensión que mi mente abarcó no había más que arena, rocas y escasos espejos de agua, además de los seres que sólo buscan repetirse a sí mismos creando más de los suyos. Y lo único que se renueva y modifica todo es la voluntad de los nuestros, por lo que no he podido hallar otra cosa que me sea grato de observar. Entre los nuestros en cambio observé a quienes esculpían las rocas en formas que desafiaban la naturaleza, o que cambiaban la constitución de los animales para tornarlos en nuevos seres, y muchos otros que viajaron sin tregua hasta más allá del horizonte de mi percepción, hacia zonas que nadie del templo ha podido siquiera divisar. Estos y tantos otros portentos percibí siempre a la distancia sin necesidad de que ellos me vieran, pues sin la promesa de libertad en la que ha sido fundado este templo, toda compañía me es odiosa.
 

Vi así a quien dos de los nuestros encararse en las planicies abiertas. Y aunque intentaron comunicarse y reconocerse, tras los años de separación habían olvidado los mutuos rostros e incluso el lenguaje. Así cada uno de ellos echó a hablar las palabras que en su voluntad forjaban, mas ninguno pudo entender al otro. Ciertamente, si no fuera por mis habilidades o las de Dalcion, o por esta escritura de Avernian, aquí en el templo tampoco pudimos haber vuelto a usar el lenguaje como si fuera el de nuestros inicios.
 

Mientras así hablaban pues los dos en la planicie, viéronse rodeados de una gran masa de mortales que los miraban con odio y se disponían a atacarlos. Y atacaron primero a uno, quien ferozmente los empujó con el mero poder de su mente y empezó a cortar sus cabezas con el filo de sus manos. Mas los mortales seguían viniendo, y así lo atacaron también por detrás y aunque fuera cien veces más fuerte que uno de esos despreciables seres, cien de ellos fueron mas fuertes que él, y redujéronlo sin piedad. Vio esto el otro de los nuestros hecho a un lado, mas sabiendo que ese era su destino no interfirió en la batalla hasta que fue el primero muerto y los mortales lo atacaran a él. Y así fue que entonces clamó con todo lo que pudo e hizo estallar los aires frente a él, quemando a cientos de mortales con su ira, mas aun eran más que él y lo atacaron también por otros lados, y gravemente pudieron herirlo. Sin embargo, gracias a su enorme fuerza pudo sobrevivir y reducir más el número de enemigos, y cuando estos se supieron menos de cien, reconocieron su debilidad y huyeron amilanados.
¿Qué es pues, más importante? ¿Qué significa aquel vivir que en el templo se reclama como juramento? ¿Es el seguir con vida para así seguir cambiando y deseando? ¿O es el actuar de acuerdo a nuestras propias voluntades, cambiando lo que nos rodea aunque ello conlleve a nuestra destrucción? Dejo este enigma en esta piedra hasta que alguien sepa dar sentido a estas palabras del juramento:


Ver, Vivir, Cambiar
 

Seshkeroth, duocentésimo quicuagésimo octavo día del sexagésimo octavo año de la primera era del templo.

lunes, 26 de enero de 2015

Cogito Ergo Proxy / Video sed non cogito

Después de más de una década decidí darle una segunda oportunidad a una serie de anime cuyo primer capítulo me había parecido un burdo plagio de Ghost in the Shell. He estado adentrándome un poco más en la ciencia ficción últimamente y particular en casos de cyberpunk que no caen en el insípido cientificismo asimoviano. Después de volver a verlo noto que contiene mucho más que eso. Y aun así, ¿vale la pena? Como escribí en otro lado, lo que más me causa urgencia de escribir no son las historias buenas ni malas, sino las que me generan sentimientos encontrados.

Lo primero que me genera repulsión es el namedropping vacío. ¿Realmente creen que suenan inteligentes si mencionan a Kristeva y Deleuze sin haberlos leído? El único elemento psicológico que contiene el texto es el camino del héroe, la misma sopa Campbell enlatada de toda la vida. La trama es un episodio más del increíble Hulk, y no uno particularmente bueno. Lo único que pareciera darle un giro es el virus cógito, pero este nunca tiene origen, impacto ni conexión alguna con la trama central. Solo sirve para justificar a la loli de la serie. Al final del día, el nerd tiene que convertirse en superhéroe (y figura paterna de una familia con roles convencionales) para matar a los marcianos, como cualquier otro naruto, vamos: campeón del status quo contra el mal.

Lil es representada en cierta medida como mujer dura, pero como tal es sometida a los clichés que exigen mostrarla semidesnuda y sexualmente vulnerable en repetidas ocasiones, cosa que nunca vemos de ningún personaje masculino. Es, para colmo, un objeto del deseo de múltiples personajes masculinos (incluso un robot) que se la debaten como trofeo de una forma u otra. Al menos es reconfortante que no se la muestre a ella, si solo a su alter ego, estableciendo una relación definitiva y predecible con el héroe. Aunque la familia sea representada como finalidad y realización, al menos la serie tiene la decencia de solo sugerirla y no necesita mostrarla para satisfacer al mainstream.

Lamento que Iggy quede atrapado en este predecible pentágono amoroso. Como robot es probablemente el personaje con mayor realismo psicológico de esta serie (y de muchas otras). El desarrollo de Vincent en cambio es dramatizado de manera excesiva y por lo mismo resulta algo forzado, pero tampoco es del todo malo. Hay algunos diálogos buenos, pero todo se derrumba en cuanto se intenta forzar el intelectualismo vano. A menudo me da la sensación de que no entiendo lo que están diciendo, pero sí a qué se refieren, simplemente usan tecnicismos enrevesados para decirlo. Por otra parte, Dark Subs también contribuyó a arruinar el guión.

Si pasamos por alto lo superficial de su trama, hay que decir que el estilo visual y narrativo tiene gracia y personalidad. Muchos de los capítulos funcionan como episodios sueltos, viñetas de pesadillas o secuencias que desarrollan una temática cerrada. Vistos como episodios autoconclusivos, estos momentos del constante despertar, la incertidumbre del viaje en un desierto sin hitos en el horizonte ni estrellas en el cielo, sin orientación alguna, tienen momentos de confusa fascinación que trascienden de lejos la calidad de la serie como un todo. Una pena que queden inconsecuentes en vez de integrarse en un desarrollo. Una suerte que queden inconsecuentes en vez de disolverse en la sopa Campbell.

La verdad, la trama tiene muchas posibilidades, mucho potencial. Quizás no hay nada más inspirador que ver una serie mediocre que pudo haber sido mucho más, pues esta impulsa a crear todas sus posibilidades inconclusas.

domingo, 30 de marzo de 2014

Los espejos de Gaiman

Otra de las razones por las que no escribo ya mucho por acá es porque ando escribiendo por otros lares: una novela en alemán, guiones ocasionales para historietas que quizás jamás sean dibujadas, mi otro blog y la tesis que ahora tiene aspiraciones doctorales. No sé qué tan realista sea realmente el intento de doctorarme, paso más tiempo buscando trabajo para sobrevivir que estudiando realmente, pero todo lo que acabo leyendo es para el proyecto de doctorado y, por lo tanto, de Neil Gaiman.

Me resulta inesperado acabar escribiendo sobre un autor contemporáneo cuando me he considerado siempre un vestigio fuera del tiempo, pero también resulta completamente predecible que acabaría escribiendo sobre alguien así, considerando que reúne a la perfección dos de mis obsesiones como lo son la literatura fantástica y el comic. Mi tesis en última instancia no se centra en el comic ni en las obras propiamente literarias, sino en la relación entre estos y otros medios más, porque el hombre también anda metido en el cine y hasta en el radioteatro. Es desde el límite entre los medios que cabe preguntarse por la esencia de lo fantástico: ¿no se trata, acaso, de mostrar lo imposible, lo impensable, de representar lo irrepresentable? Y si cada medio tiene sus propios límites de representación, lo irrepresentable variará de acuerdo a estos... Pero eso sigue siendo una mera hipótesis, de la cual a momentos también dudo.

El primer paradero en Gaiman es siempre The Sandman, obra maestra del cómic que me ha llevado a conectarme más con la onda psicodélica. Es en primera instancia una historia sobre los sueños, pero en el fondo, mucho más importante, es una historia sobre las historias. Los sueños son solo una manera de narrar, que en la estructura rizomática del comic se intersectan con libros, anécdotas, cartas, leyendas, mentiras y misterios cósmicos. A menudo el acto de narrar se vuelve incluso más importante que la historia narrada, porque dota de identidad y poder a aquellos que reproducen o reciben la historia. Además, si consideramos como Daniele Barbieri que los lenguajes del comic son también rizomáticos, siempre plurales, entonces el cómic es un vehículo único en el cual un lenguaje puede narrar y comentar a otro, permitiendo reflejar el espejo en sí mismo.

Una historia sobre espejos es Coraline, la cual ha sido comparada no en vano con Alicia a través del espejo, aunque el autor rechace la influencia. No solo es un relato sumamente tétrico para ser infantil, sino también muy refinadamente psicológico. Analiza, precisamente, procesos de individuación y conciencia del yo que se desarrollan en la infancia, y la pregunta de quién soy yo puede suceder a través del espejo en el que me veo a mí y al mundo, o a través de una piedra con hueco que me muestra un mundo distinto, o a través de mis ojos que podrían ser remplazados por botones... siempre, en última instancia, mediante símbolos de la visión y la mirada. La película también es buena, pero muy distinta al libro.

Un hueso que no termino de roer es la genial American Gods, al cual un profe calificó como "ese bodoque de 400 páginas". Es verdad que tiene unas cuantas páginas de más, y no le viene bien empezar tan lento y de forma medianamente predecible, pero el libro está tan pleno de momentos, lugares, conceptos y personajes bizarros que a fin de cuentas vale la pena. Me ha llevado a reflexionar sobre las distintas modalidades de creer (creer en una religión, en Papá Noel, en la ley o en una mentira), sobre la diferencia entre el dios misterioso y un verdadero trickster, sobre los patrones fundamentales que transcienden las religiones y definen lo religioso. Pero quizás la novela no trate en el fondo de nada de eso, y sea como dice el mismo autor, más bien una novela sobre el "espíritu americano", sobre el mago de Oz y la vida on the road.

Ahora ando a la mitad de Stardust, que se presenta como un simpático cuento infantil pero también contiene sexo adolescente, conspiraciones palaciegas y sacrificios rituales. Sin embargo, lo que había presentido y confirmo cada vez más es que nuevamente es una historia de espejos dentro de espejos, de mundos dentro de mundos: en el mundo victoriano de aquel entonces existe una puerta a un mundo de las hadas, dentro del cual hay mundos en los espejos, en los cielos y bajo la tierra.

Sobre mucho de esto ya he escrito artículos extensos en alemán como parte de mi estudio, pero no tengo motivación suficiente para traducirlo todo al español. Quizás cuando la tesis esté terminada, o si por algún acaso acabo asentándome de vuelta en lationamérica, lo llegue a considerar.