jueves, 28 de enero de 2010

Posvanguardismo

¿Para qué escribir hacia el desierto? Las vanguardias ya hace un siglo que destruyeron todo y los niños ignorantes por imitarlos ahora sólo queman basura y creen que la belleza es el olor del caucho ardiendo. ¡Escribamos nuevos rascacielos! Con ideales de acero y prosa de concreto, que sus puntas ardientes quiebren la piel celeste, que sus simientos sean tan poderosos como para que sus picas entren con la fuerza capaz de desterrar a los más antiguos dioses que el olor del caucho oculta y hace engordar; y ,expulsándolos, marcar por fin un nuevo faro humano en las alturas.

1 comentario:

jhr-cronos dijo...

Dejalos que quemen cenizas!! Tal vez alguno de ellos vea que quedo algun rescoldo... Y si no quedo nada y llueven sobre mojado, que? Para los gustos los colores. Llamalo historiador literario. En fin, los movimientos nuevos son pro, pero todo lo humano, humano es y hay que dejarlos asi. Ahora, si te haces lider, ya impondras moda.