jueves, 14 de febrero de 2013

Campbell Mitopoiesis

Una vez más este blog ha atravesado las regiones de la muerte y vuelve a regresar de las mismas. Según el célebre Joseph Campbell, ese parece ser también el recorrido arquetípico de todo héroe. Por mi parte dudo mucho que lo que haga Campbell sea desenterrar arquetipos existentes, como él pretende. Más bien se trata de una apropiación bastante creativa de infinidad de fragmentos, tanto míticos como de cuento de hadas, literatura medieval y diversas tradiciones místicas. Campbell toma las partes que le interesan y las alínea para construir una propia historia que supuestamente está fundamentada en aquellos relatos de los cuales recortó sus materiales, pero que en su totalidad no encaja con ningún mito prexistente. Por supuesto, encaja a la perfección con Star Wars y la mayoría de historias de superhéroes, pero eso no es por análisis, sino por influencia: los autores posteriores han leído a Campbell y lo han tomado como receta, la receta de una sopa que a estas alturas ya se ha reproducido hasta la saturación más extrema.

Aristóteles por mucho tiempo también fue la fórmula prescriptiva, aunque jamás pretendió serlo. La poética es un análisis del teatro existente en la época del filósofo, ni siquiera es una definición precisa del concepto de tragedia porque Aristóteles jamás alcanzó a ver géneros como la novela o el melodrama, que se desarrollarían solo milenios después. Campbell, en cambio no es, en ningún sentido, un análisis, sino una creación ficcional sin fundamento de verdad prexistente. Como relato fantástico original, The Hero With a Thousand Faces es una obra influyente, y es en ese sentido que estudiarlo resulta imprescindible.

Pero digámoslo más claramente: lo fascinante de Campbell es que es, precisamente, una pastrulada psicodélica. Es uno de los chamanes pioneros del New Age. Y también hay quienes lo leen más de cerca, apropiándose de sus materiales a nivel no solo estructural sino enriqueciendo la misma narrativa, el mito artificial pero cósmico que, como todo mito, se vuelve real por obra de sus creyentes.

No hay comentarios.: