domingo, 16 de enero de 2011

Empieza la tribulación en Lima [reseña de la serie]

Lo más importante sigue siendo el gesto. El hecho de que se vuelva a intentar una serie de acción, fantasía y misterio (o cualquier cosa menos tlenovela) en un medio anquilosado no es innovador, pero sí arriesgado. Más arriesgado aún tomando en cuenta que ya se ha intentado antes, pero que el medio ha sido lo bastante ingrato para dejarlo caer en el pozo del olvido y hacer que cada paso en el campo parezca siempre el primero. Hay que admitir que también contribuye el hecho de que los productos anteriores no fueron sobresalientes en su calidad. Tribulación hasta el momento tampoco demuestra serlo, pero está bien para variar, para dar un pequeño paso al frente y ver si, esta vez, no desandamos aunque sea este poco. Como ensayo del género es un aceptablemente realizado collage entre varios clásicos del cine negro con rituales satánicos. El héroe vidente que rechaza su don para vivir una vida normal, bastante Hellblazer. La imagen de los SWAT entrando armados hasta los dientes a un apartamento decadente sólo para encontrar el cadáver de un asesinato en serie con patrón ritual y grotesco, el cual será investigado por detectives escépticos, quienes finalmente llegan a que detrás de todo estaba el fotógrafo. Igual que en Seven. Asesinatos dispuestos en pentagrama que permiten predecir un siguiente crimen, ridículamente idéntico a From Hell de Alan Moore, que a su vez tiene antecedente en La muerte y la brújula de Borges, que por supuesto lleva el concepto mucho más allá que sus imitadores.
Lo que hay de distinto aquí es que sucede en el Perú pero, si así fuera, ¿ante cuántas denuncias no comprobadas entra el SWAT limeño al rescate? ¿La PNP invesitga con rastros de ADN y bancos de datos virtuales? ¿Investiga siquiera? En fin, en ese sentido, digamos que también es parte del género fantástico. Y aun así, al usar escenarios limeños, al menos realiza lo que yo tendía a llamar la mitificación del espacio. Esta Lima, mapeada como un sitio prosaico por tediosos Julius y Varguitas, bajo el lente del cine fantástico empieza a nutrirse de espíritus ultraterrenos, y podemos ver las estrellas de las quintas y la biblioteca nacional y el jirón Quilca y pensar con un poco más facilidad que From Hell no sólo sucedió en Londres, sino también aquí, y que al fin podría sucedernos sin ir tan lejos. No hay que desandar lo logrado, por poco que sea. Esperemos que Tribulación también siga avanzando y mejorando.

2 comentarios:

Alonso Molina dijo...

hmmm, la verdad tienes razon, no innova mucho. Aunque si me sorprende los recursos tecnicos que estan usando (no pense ver efectos de ese tipo en una produccion peruana, aunque disten mucho aun de los efectos hollywoodenses). Lo que si, creo que le falta oscuridad a las tomas, todo se ve demasiado claro, y la oscuridad ayudaria a darle ese aire macabro que buscan.

Maikar dijo...

No me gustó la serie Maestro, dele con palo nomás :3