martes, 29 de abril de 2008

No-noticias

Nuevamente escribir sobre diversas historias en desorden, historias que no quise empezar desde el principio porque estaban inconclusas y con rumbo incierto, que ahora se acumulan como materia muerta con interés muy limitado. Un posmodernista diría, por supuesto, que una historia nunca acaba ni termina, porque la realidad es continua, pero esas son pavadas, la realidad siempre es parcial y el punto de vista siempre es el mío, y mi vida sólo es tal y como la vivo. Y cada cosa que hago es en sí misma una historia aparte, aunque a ojos positivistas parezcan entreverarse. Pero además de eso son historias con conclusiones inconsecuentes, estructuras circulares bastante frustrantes, y no creí que valdría la pena escribir sobre algo que nunca acabó de suceder. No son realmente noticias ni actos. En todo caso, son no-noticias. Así, orgullosamente, les anuncio que no pasó nada:
Anoche anduve escribiendo en alemán. En verdad es la primera vez que escribo un poema en ese idioma. Tampoco he leído mucho, sólo escuchado unas cuantas canciones extrañas. En verdad en inglés también empecé más por ahí, escribiendo como en las canciones, con un vocabulario artístico, anti-vital. Claro que es muy distinto comprender un idioma al escribirlo que al escucharlo, y lo que en la práctica me sale en el papel es muy diferente a los usos tan vistos del alemán como lengua precisa o agresiva, más bien surgen toda clase de curvas elípticas en un idioma que usa casos y puede prescindir de las preposiciones y el orden de frase. En fin, igual no creo que la mayoría de mis lectores sepan alemán y los alemanes que conozco no les gustaría lo que escribo, así que estoy escribiendo verdadera y únicamente para guardarlo en el fondo del cajón. No pasó nada.
Ayer volví a ir a Boston a buscar si había algo interesante en libros. Además de la insufrible lluvia, volví a comprobar lo obvio. Igual que la semana pasada en Providence, igual que en Harvard y en Nueva York, prácticamente todo está en inglés y no hay nada particularmente exótico, pocas cosas siquiera interesantes. No se compara al libro de viejo donde encuentro tratados en francés sobre el Tarot publicados bajo el nombre místico de Papus en la era modernista de 1916. Quizás habría que ir a Alemania a comprar libros. Aquí no hay nada parecido. No pasó nada.
También recibí ayer un correo de una compañía editora de historietas, diciendo que debería practicar más mi dibujo y recuerde la importancia del guión para un comic. Deduje que era un mail prefabricado, dado que yo no les había mandado un solo dibujo, sino únicamente un plan para una historia. Eso sí, se los había mandado por correo estampado, así que tuvieron que tipear mi nombre y el título en inglés de mi historia, así que probablemente le dieron al menos una ojeada. En fin, el hecho es que, como era de esperarse, como quizás esperaba para no tener que lidiar con problemas de visa y vivir en gringolandia, rechazaron mi propuesta. No pasó nada.
La última tiene un poco de noticia de verdad, pues es algo que sí se publicó, aunque sea clandestino, informal, ilegal etcétera. Sin embargo es una conclusión nula si se considera el sentido de la historia (nada tiene sentido fuera de la historia). Lo que se publicó fue el primer capítulo del anime de Vampire Knight con mi traducción del inglés. Claro que la mayoría de fansubs ya están por sacar el cuarto capítulo. Además, el hecho es que cuando me embarqué en este proyecto no había visto nada del anime, sólo me guiaba por el manga, que me había atraído ligeramente por su temática y algunos de sus dibujos. El anime, hay que decirlo, ha resultado bastante mediocre en relación con la historia original, ya que la calidad de los dibujos del autor se pierde inevitablemente y los directores intentan ensalzarlo incluyendo toda clase de chistes idiotas. Pero esa aun no es la principal razón por la que esta no es noticia, sino que, de hecho, este no es el anime que en principio había venido a traducir. Entré en los fansubs interesado en el anime Sayonara Zetsubou Sensei, una hilarante sátira al suicidio, pero mientras otros ya tienen publicada la segunda temporada, yo ni siquiera he publicado el primer capítulo. No pasó nada.

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