miércoles, 31 de octubre de 2007

Equinoccio

Hoy celebramos el equinoccio de invierno, el fin del verano y comienzo de la temporada oscura y fría del año*. Hoy celebramos la noche en la que los espíritus y los muertos caminan entre nosotros, en la que nuestros propios espíritus que caminan a espaldas nuestras se han de revelar aun ante nuestros más mundanos ojos. Ya hace semana y media que oscurece cada vez más temprano y amanece cada vez más tarde, tanto así que al momento de levantarme pierdo la noción del tiempo, el reloj dice que son las 7, pero aun todo está oscuro a mi alrededor, y entonces hasta no dudo al día siguiente de levantarme antes aunque mi clase sea más tarde, porque el día no comienza al amanecer sino en medio del caos de la noche oscura. Pero ¿acaso es que el día de hoy se parece en algo a días anteriores, que es algún tipo de día? ¿No es acaso este único día que surgió de entre las tinieblas de esta madrugada, y no un día análogo algún halloween de 1978? Ciertamente el giro de las órbitas no tiene mayor determinación sobre mi existencia lineal e irrepetible, pero hoy, para mí, es un buen momento para voltear la nuca y renovarme.
Por su parte, algunos vecinos han tallado calabazas y celebran el otoño, la cosecha, los espantapájaros y a los niños entre hojas secas. Celebran que sus vidas son cíclicas, predecibles, repetitivas. Sé que esta noche mis alumnos irán a un bar vestidos de piratas, mafiosos o pollos, a celebrar que tienen alguna excusa para emborracharse. Con los mexicanos hace un rato armé una mesa del día de muertos. Y a pesar de todo eso, el día de mañana no será feriado ni para ellos ni para mí, aunque sí para ti, por el día de la canción criolla.


*Eso es en el hemisferio norte. En el hemisferio sur estás en el equinoccio de verano, que es lo opuesto.

1 comentario:

Emelyn dijo...

Yue, Toosa, es en verdad por el día de todos los santos y se visita los cementerios. Es feriado sí, no por la canción criolla y sí voy a trabajar.
Neko, su niña