Entrada destacada

Cónicas del Templo Negro

Después de muchos años de revisión y de buscar la forma de editarme, he vuelto a decidirme por la autoedición. El 4 de julio estará disponib...

lunes, 29 de septiembre de 2008

Beat

Hoy me siento beat. Beat, como beterraga. Beat como golpeado, vencido, hecho mierda. Sé que suelo quejarme con demasiado facilidad, pero también he recibido el título desde afuera, en el aeropuerto, cuando por tercera vez en mi viaje por los yunaites me tocó que me desarmaran las maletas y manosearan hasta el trasero por selección aleatoria y purísima coincidencia o, quizás, por ser un sudaca con cara de osama. Habría dormido unas cuatro horas la noche anterior, después de empurjar una enorme cantidad de cosas dentro de mis maletas superhichadas en las que ya no lograba descubrir más recovecos para no tener que botar más objetos además de la ropa y libros y cuadros que tuve que dejar botados: dejé el retrato de un esqueleto colgado en el ropero, y un gran paquete en la calle diciendo "Art, please Thrash" (sic, con la h ahí donde sólo va en el métal). La casaca más gruesa la llevé puesta para que no ocupara más espacio, por más que fuera ya plena primavera. Salí apurado sin comer nada y la "limmo" (la camioneta esa) me dejó en una esquina bastante remota del aeropuerto, así que tuve que arrastrar un par de maletas que luego descubrí que tenían un sobrepeso que me costaría 20 dólares, y sudando con la casaca antártica encima. Y luego eso, con lo apretujadas que estaban las cosas que llevaba en la mochila los wachimanes que las revisaban se tomaron un buen rato en desencajar y volver a encajar todo mientras me preguntaban tonterías que yo respodía sin aliento, ojeroso, con la mirada desviada y con el temblor de manos que nunca me abandona, para distraerme del hecho que les pasaban pañitos detectores de droga a todos mis objetos. Cuando estaban por terminar se quedaron mirándose largo rato, indecisos.
-Errr, dunno. What do you think?
-Well, I guess...
-Ok man, go. But get some breakfast, dude. You look beat.
Beat, como la generación Bukowski, como el mismísimo Jack Kerouac. Beat, dice Kerouac, como beato, beatific, como un bonzo y un haijin, como Basho. Yo también me he sentido hace tiempo un monjebasho como Jack Kerouac, sin lugar donde quedarme más que la zanja al medio de la carretera, haciendo ciudades enteras a pie, comiendo el menú más barato por el camino cuando es inevitable comer, no porque no pueda sino porque no me da la gana, porque mucho más importantes que estar cómodo es llegar lejos y vivirlo todo. Recuerdo que me sentí así cuando estaba en Binghamton, en un Motel donde sólo les quedaban suites matrimoniales para fumadores, carísimas, un cuarto enorme con una cama enorme y muchos cachibaches que en la vida usaría. Me di cuenta de lo insufribles que me son esas cosas. Por otra parte, Jack Kerouac aun es un nombre propio, anecdótico. Basho ya tiene el nivel de abstracción espiritual para ser un adjetivo.Hoy me siento beat tras una vigilia de 24 horas, trabajando de trasnoche, dibujando historietas contra el tiempo, llegando tarde, dando exámenes durante horas de horas. Los objetos eluden la mirada y las palabras se derrumban a media frase, pero sé que al fin he recuperado algo de gusto por la vida, que ha sucedido algo lo bastante importante para sacarme de mi necrótica rutina aunque sea de una patada en la cara (aunque en verdad no hay manera mejor). Definitivamente un estado de superioridad espiritual, aunque no por ello un estado de lucidez o poético. Estar beat no ayuda para nada a escribir. Es un buen tema sobre el cual escribir, es una meta moral y estética, pero no ayuda en nigún sentido a ninguna forma de escribir... Yo sólo ando beat muy de vez en cuando, no me meto muchas cosas ni le veo a los ojos a la muerte muy seguido (una que otra vez, nomás, y no por estar beat), mis enfermedades crónicas no duran más de semana y media; no me jacto de alcanzar la beatitud de Jack Kerouac.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Entrega oficial

Me han hecho una invitación a un pequeño homenaje, para entregarme oficialmente el premio de poesía Nicomedes Santa Cruz que gané virtualmente como hace un mes. Será una pequeña parte de la presentación de la antología del año pasado que sacan los organizadores regularmente. Será el lunes 13 de octubre a las 7:30 en el Club Social de Miraflores, eso es en el Malecón de la Reserva 335, frente a Larcomar. Supongo que tendré ocasión de volver a leer un par de los sonetos. Nos vemos ahí.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Maldoror

Oh, Maldoror, cúmulo de pústulas infectas. Cuán mortal eres... Pero no, tu maldad es eterna, y como hierba mala nunca mueres, has recorrido mundos y tiempos en todas direcciones. Quizás inmortal, pero no eterno: inmensamente terrenal. No material, no carnal, no son meramente los bajos instintos los que te guían. Ciertamente tienes un gran corazón lleno de cavidades negras, gusanos y alimañas venenosas. Un amplio espíritu, pero también un cuerpo de barro y paja como todos los despojos del creador y llevas en el centro la fructífera semilla del mal, esa que Maldoror asegura que guía a la humanidad entera, pero que tú sabes atesorar y cultivar en ti las más horrendas pesadillas y exquisitas perversiones. Grandiosamente infame, máximo antihéroe, héroe mínimo: Maldoror vive en todos los hombres, todos son en el fondo Maldoror.

Grande es la voracidad que guía a Maldoror y jala hacia su desgracia a los más inocentes. Poderosa su sed que ha sabido devorar de cuerpo entero incluso a su sombra que fuera Lautreamont, aquel inexistente, nominal hijo de Dios.

jueves, 28 de agosto de 2008

Concursos en setiembre

Me gusta ese bicho con cabeza de pluma. Es de la ya tradicional Prima Fermata cuya fecha de este año ya se acerca. Un concurso de poesía organizado en la San Marcos, abierto hasta el 30 de setiembre. El detalle de este es que va dirigido exclusivamente a poetas inéditos, entre los cuales extrañamente ya no me cuento. Ahora comprendo por qué prima, por qué fermata. Curioso peso el de llevar un libro bajo el brazo, uno que pocos han leído y nadie encuentra en librerías. Pero en fin, no me quejo, ya tengo fecha de publicación para mi poemario. Más bien, pasen la voz a los que aun permanecen en el lúcido silencio, por si desean lanzarse. Las bases aquí.

Otro menos fermatus es el concurso de historietas PUCP, una de los pocoa, si no la única, voz oficial que apoya la historieta por estos lares. Claro que piden un formato muy estricto con tipo de papel y marcador específico, y para colmo hay que enviar los originales, lo cual da mucha pena (la semana pasada dejé un fanart original en una fiesta de anime y jamás lo volví a ver), pero se acepta dada la escacez de oportunidades semejantes. Reciben hasta el 19 de setiembre y las bases son estas.

lunes, 25 de agosto de 2008

Revista Otaku, cuarta edición

Al fin sale a la luz un número más de nuestra revista virtual de anime Kagami. En este número pongo de mi parte un enfoque estructural de Jigoku Shoujo. La niña del infierno tiene mucho de mítica y ritual (¿acaso mito y ritual son casi lo mismo?), pero la teoría también puede llevarse más allá para explicar la caída de las vanguardias y cosas por el estilo.
Por otro lado, al fin tenemos una cantidad más respetable de colaboradores, aunque la mayoría sigan permaneciendo en el anonimato como es costumbre en el espacio inmaterial de la internet, ese perpetuo baile de máscaras. Por ellos es que la portada de la revista así como la mayoría de su contenido está dedicado a Vampire Knight. Por mi parte, mi traducción de ese anime abortó estrepitosamente con pleito de por medio, pero hace poco he retomado el manga, que está bastante mejor que la versión animada, con un par de mordidas bastante eróticas y más de una reinvención compleja del vampiro, centrado en oscuras químicas sanguineas, incluyendo varias cosas que ya recuerdan a un bloodmage...