La municipalidad de Jesús María ha anunciado un concurso de cosplay y guerra de bandas para el 18 de setiembre. Hace unos años ya estaba el grupo Otaku no Kaijo trabajando en conjunto con la municipalidad de Chorrillos, así que este no es el primer evento otaku de todos con entrada gratuita y apoyo municipal. Aun así, promete ser de una escala sin precedentes en su género, sobre todo considerando la cantidad de cosplayers que vienen apareciendo últimamente y que el escenario es el Parque de los próceres. Para participar hay que ir a inscribirse en la municipalidad, pero desde ya. Más detalles hay en la página de la municipalidad.
El que se les haya ocurrido en pleno circo electoral, por supuesto, lo hace parecer parte de una campaña. En otros países también se ha hecho. ¿No será una forma de ganarse al electorado joven? ¿Tenemos que esperar a que haya elecciones para que los políticos se tomen sus cargos en serio? ¿A alguien le importa? A mí no, yo igual no voto por alcaldes de Jesús María, así que sólo me llevo lo bueno, y el gusto de empezar a sacarles la lengua a las corporaciones que suben sus precios cada año más y más. Púdranse con sus reventas infladas, la cultura viva somos nosotros.
Y pensar que antenoche esantaba a los mosquitos mientras intentaba dormir denudo y con la ventana abierta. Ahora apenas pongo un pie en la calle siento el golpe del hielo seco en mi cara. Chompa gruesa, casaca, bufanda, pantalón doble, guantes y gorro no son suficientes para escapar del frío. Esto ha de ser como lo que llaman un baño suizo. Más aun pensando en que en dos semanas estaré de vuelta. No logro imaginar aún mi posición en el mapa, simplemente me siento fuera de todo espacio. Dicen que Berlín ya no es el que solía ser, pero yo tampoco soy quien era y a estas alturas, tras siete horas varado en el aeropuerto de Quito, una en Guayaquil y tres en el de Madrid-Barajas, al fin entiendo en carne propia el sentido de la canción de Charly. Ya nada podría sorprenderme o dejar de hacerlo, todo es igual de extraño, y el cambio hacia el frío se vuelve uno más en una larga espiral caótica. Un ennui global.
¿Quién está más perdido, Edipo u Odiseo? Un Ulises que más que en el Ponto se pierde a sí mismo en el negro océano de las drogas. Más beat imposible.
Then suddenly you know You're never going home You're never You're never You're never You're never You're never You're never You're never going home! You're not Ulysses! Baby no! Lalalala! Woohoohoo!
El título es uno de los nombres más aparatosos que jamás halla podido ponerse un grupo. Más allá de ser en alemán (auf Deutsch ist alles sowieso kompliziert) hace uso de esas multipalabras combinadas tan intraducibles. Diríamos que es algo como "Construcciones nuevas que se están callendo a pedazos". 2 a 8. Bueno, pero la verdad es que no era para menos. El nombre les va a pelo. Además de su sentido paradójico y pesimista, son innegablemente un grupo raro y complicado. La verdad hay mucha historia y leyenda detrás de sus miembros, pero yo los he decubierto hace apenas una semana y por ahora solo admiro sus videos. Parecieran una especie de punks dada, aunque sus mejores obras no exaltan tanto el absurdo que fuera corazón de esos dos movimientos. En cierto sentido se puede tender a decir que son medio "ochenteros". Aunque empezaron en 1980, sus creaciones han atravezado airosamente los 90s a buen ritmo y siguen publicando temas novedosos hasta la fecha. Son lo bastante exóticos para no ser reducibles al burdo determinismo tan de moda. En fin, aunque no sean simplemente punks ni dadaistas ni ochenteros, definitivamente en aquella sopa de lo innombrable llamada las vanguardias, siempre plurales, siempre esquizofrénicas. Será ocasión para volver a encarar esta espinosa pero fructífera frontera entre el arte y la huevada. He aquí Blume:
Puede ser perturbador. ¿Por qué? Pues por alguna extraña razón que tu siquiatra solo explicaría encajonándote en algún prejuicio freudiano. Aparte de eso, ¿hay algo? De no haberlo, la verdad, habría que ser honestos de una pinche vez y admitir que eso del efecto perturbador no es más que una primera impresión. Que es un juicio meramente superficial e inmediato. Y que si es que me gustó porque sí, eso lo vuelve equivalente a un melodrama de moco tendido, de sensiblería barata, que por más que los odiemos siempre funcionan. Pero no. Para empezar, esta no es una fórmula repetida mil veces, sino un experimento bastante osado. Y hay que probar siempre cosas nuevas para seguir cambiando, eso es necesario, porque no hay perfección que valga y siempre se puede encontrar más de un dios e inventar nuevos. Pero no toda idea es un dios, no todo paso es un camino, y no todo experimento da resultados positivos. Hay que admitir que arriesgarse significa poder perder, y que el valor que tiene en sí mismo el riesgo es puramente anecdótico, no parte de la obra de arte (o puede ser al revés, que el arte es el acto y la obra un despojo pero igual la obra y el acto no se influencian mutuamente). Y al fin de cuentas, muchos de los experimentos se pueden repetir y convertir en clichés, como bien nos han demostrado tantos vargasllosistas. ¿Después de demoler tanta corteza, qué es lo que nos queda? Nos quedan un montón de objetos disímiles, a los que tras vituperarlos, terminé encontrando casi involuntariamente una particular relación subyacente, la de la ciencia y la belleza, el nombre impronunciable más allá de su conocimiento, las flores que son símbolo de la belleza a pesar de poder ser clasificadas, y la boca que siempre desaparece al fondo del megáfono... ¿Pero no es una relación que yo me haya inventado completamente? ¿Cómo evitar que cualquier agrupación descabellada de objetos sea arte entonces? Si no encuentras la relación, es tu culpa, como lector inepto... este es el verdadero borde, al menos hasta donde yo llego por hoy, y ahí te ves.
Writer of the bizarre and the in-between, performer beyond a choice, forcefully dislocated existence. I've been a little bit everywhere and always remain a foreigner.
Escribo literatura fantástica, amante de la historieta y la animación. He publicado las novelas "El Empalador" y "Crónicas del templo negro" así como cuentos y poemas diversos en revistas.