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Cónicas del Templo Negro

Después de muchos años de revisión y de buscar la forma de editarme, he vuelto a decidirme por la autoedición. El 4 de julio estará disponib...

domingo, 16 de enero de 2011

Empieza la tribulación en Lima [reseña de la serie]

Lo más importante sigue siendo el gesto. El hecho de que se vuelva a intentar una serie de acción, fantasía y misterio (o cualquier cosa menos tlenovela) en un medio anquilosado no es innovador, pero sí arriesgado. Más arriesgado aún tomando en cuenta que ya se ha intentado antes, pero que el medio ha sido lo bastante ingrato para dejarlo caer en el pozo del olvido y hacer que cada paso en el campo parezca siempre el primero. Hay que admitir que también contribuye el hecho de que los productos anteriores no fueron sobresalientes en su calidad. Tribulación hasta el momento tampoco demuestra serlo, pero está bien para variar, para dar un pequeño paso al frente y ver si, esta vez, no desandamos aunque sea este poco. Como ensayo del género es un aceptablemente realizado collage entre varios clásicos del cine negro con rituales satánicos. El héroe vidente que rechaza su don para vivir una vida normal, bastante Hellblazer. La imagen de los SWAT entrando armados hasta los dientes a un apartamento decadente sólo para encontrar el cadáver de un asesinato en serie con patrón ritual y grotesco, el cual será investigado por detectives escépticos, quienes finalmente llegan a que detrás de todo estaba el fotógrafo. Igual que en Seven. Asesinatos dispuestos en pentagrama que permiten predecir un siguiente crimen, ridículamente idéntico a From Hell de Alan Moore, que a su vez tiene antecedente en La muerte y la brújula de Borges, que por supuesto lleva el concepto mucho más allá que sus imitadores.
Lo que hay de distinto aquí es que sucede en el Perú pero, si así fuera, ¿ante cuántas denuncias no comprobadas entra el SWAT limeño al rescate? ¿La PNP invesitga con rastros de ADN y bancos de datos virtuales? ¿Investiga siquiera? En fin, en ese sentido, digamos que también es parte del género fantástico. Y aun así, al usar escenarios limeños, al menos realiza lo que yo tendía a llamar la mitificación del espacio. Esta Lima, mapeada como un sitio prosaico por tediosos Julius y Varguitas, bajo el lente del cine fantástico empieza a nutrirse de espíritus ultraterrenos, y podemos ver las estrellas de las quintas y la biblioteca nacional y el jirón Quilca y pensar con un poco más facilidad que From Hell no sólo sucedió en Londres, sino también aquí, y que al fin podría sucedernos sin ir tan lejos. No hay que desandar lo logrado, por poco que sea. Esperemos que Tribulación también siga avanzando y mejorando.

sábado, 8 de enero de 2011

Arbitrivm vincit omnia

Dicen que no somos vástagos, pues las artes oscuras y el poder infinito del conocimiento anteceden en nuestra historia al poder de la sangre, el cual hemos tomado por nuestras propias manos. El verbo y el alma son la cárcel del cuerpo, la mente domina la materia, pero nosotros hemos dominado el verbo primero para constreñir la carne después, y la sangre de la que los otros dependen es maleable en nuestras manos y responde a nuestra voluntad y a nuestras letras. Así, somos cainitas por designio propio. Conocemos y trazamos los secretos del abismo, y así sostenemos por la ley de nuestras letras el origen del ser.

Las sendas del conocimiento son infinitamenta diversas e incabables, pero todas ellas intrincadas. La disciplina de la taumaturgia se expresa en diagramas retorcidos y rituales interminables que los maestros estudian durante siglos, a veces sin finalidad aparente, porque el conocimiento es en sí mismo también la finalidad de nuestro ser. El conocimiento contiene las sendas de la creación y de la destrucción. El sueño se hace materia y la materia se hace polvo siguiendo la escondida senda que cada estudioso revela y traza por su propio empeño.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Caravana del comic en Magdalena

A causa de su naturaleza nómade, los plantones comiqueros han devenido más bien en una caravana del cómic. En su perpetuo estado migratorio, me encontré con los sobrinejos golgotianos del grupo Punto Aparte casi en plena panamericana, la médula interminable que recorrer a América de cabo a rabo y nunca se detiene. A un par de cuadras más, la ruta se internaba en los pantanos de Villa, lleno de especies en peligro de extinción y aves migratorias como nosotros. Fue ahí que surgió la propuesta de unirme a la caravana, con la cual estaremos interviniendo el domingo que viene, el 19, en el parque Tupac Amaru frente al Mercado de Magdalena desde las 11 am, con muchos comics, algunos libros y también fanfics.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Teens, vampiros y psiquiatras [Vampire Knight]

Cabe comentar también aquí sobre un artículo que ha recibido algunos comentarios, que quizá resulta particularmente representativo de mí por reunir dos de mis aficiones más disímiles: el anime y el vampirismo. El texto en particular se refiere al anime Vampire Knight. Lo que se sale de lo común es el hecho de que acabo utilizando una perspectiva psicoanalítica en la cual en verdad no creo, por lo que ante el feedback empecé a poner peros de hasta dónde es realmente aplicable la teoría. Por otro lado, si nos preguntamos hasta dónde nos puede guiar el análisis de un anime de vampiros, yo creo que aunque la obra en particular sea, en el peor de los casos, un mal menor, puede también dar indicios sobre el sentido de toda la moda de vampiros adolescentes, descendiendo hasta Stepheny Meyer y otras calamidades derivadas.
El artíuclo fue colgado en el blog de Shinbunka.
Los comentarios interesantes y la discusión, sin embargo, se armó en la versión de Facebook.
Por último, lo más curioso es que fui citado en otro blog de anime, Serious Moe Busines, en un artículo bastante bueno que pretendía dialogar con el mío. Por otra parte, el anime sobre el que escribe, Fortune Arterial, no parece interesante, por lo que no me he animado a responder.

domingo, 5 de diciembre de 2010

El Zombie walk y la danza macabra

Los muertos se levantan para invadir las calles de Lima y su número va creciendo inevitablemente cuadra a cuadra, hasta superar los mil zombies en el centro comercial más popis de la ciudad. Esto demuestra una vez más que la danza de la muerte no está muerta y que igual que en la tradición medieval abogados, superhéroes, enfermeras, popstars, metaleros, bombas sexys, el papa y jesucristo somos todos iguales ante el destino absoluto. Incluso las estrellitas figuretis del cosplay que tan acostumbradas están a llamar la atención se vuelven insignificantes en medio de la turba guiada por una sola esencia, la parca, la calaca, la única universal y justa. Sí, vivimos con la muerte en el cuerpo, porque como dice Rilke somos los únicos animales que pasamos la vida conscientes de nuestra muerte, en constante despedida. Ver a los muertos caminar por las calles les recuerda incluso a los más putrefactos de los ciudadanos, incluso a los conservadores miraflorinos, que su existencia es finita y absurda, que su amodorrado día a día al que está tan acostumbrado llegará a un término y nadie tendrá por qué recordarlos. Su concepción de la realidad se demuestra como limitada y quebradiza al poner lo imposible, lo fantástico en escena o, mejor aún, sacarlo a las calles donde nadie se lo espera. Celebrar la muerte, en el fondo, es también una forma de celebrar la verdadera vida: el tiempo que nos queda se hace más valioso si notamos que es corto.