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Cónicas del Templo Negro

Después de muchos años de revisión y de buscar la forma de editarme, he vuelto a decidirme por la autoedición. El 4 de julio estará disponib...

lunes, 22 de octubre de 2007

Reinvenciones del vampiro

Otro artículo que se publicó hace un tiempo es una reseña más sobre El empalador, en la revista Nudo, organizada por los estudiantes de humanidades de la pucp. En ese sentido debo admitir lo evidente, que gran parte de los organizadores de la revista fueron mis compañeros de clase, incluyendo a Romina, que firma la nota. Aun así debo decir que la revista en su conjunto les ha quedado muy simpática, no carece de snobismo intelectual como todo humanista, pero se deja leer y tiene varios puntos de interés.
El texto en cuestión enfatiza más que nada las diferencias entre Vlad y Drácula con las que he estado jugando recientemente. El contraste llega a un punto donde al parecer se afirma que aquí no hay vampiros... Que Bella Lugosi no está por ningún lado es más que cierto, pero leer la novela sin relacionarla con los mitos vampíricos deja fuera a Lilith y su gente. Es cierto que Vlad es de nombre Dracula, pero aparte del Drácula de Stocker, los vampiros han renacido con fuertes transformaciones una y otra vez. Hace poco estuve leyendo a la señora Anne Rice (pero me aburrí porque ya había visto la película y el libro no aporta mucho más, aunque a la señora no le haya gustado el filme), también están las otras historias de los nosferatus de Werner Herzog y la peste, las impusas griegas, demás parientes no muertos y, por qué no, el comic de Blade y El pequeño vampiro, y hace un tiempo también mencionaba Blood+, que es cierto que en muchos aspectos no es gran cosa, pero el concepto del vampiro es bien otro. Algunos caminan bajo el sol, otros no aguantan los ajos, varios son sexuales y muchos no tanto, algunos contagian epidémicamente con solo morder, y sí, hay hasta quienes no beben sangre muy seguido... Entre íncubos y chupasangres, finalmente hay tantas versiones contradictorias que cada uno tiene que armarse su propio modelo, cosa que yo vuelvo a hacer al inicio de cada cuento, aunque aun no tengo ocasión para sacar a la luz ninguno de mis cuentos vampíricos...
Al fin de cuentas, a lo que va el artículo es a advertir que esta novela también funciona como épica, algo que había oido antes, pero sobre todo como una épica decreciente, que cabalga rumbo a la perdición. Es cierto que se puede hablar de humanizar a Vlad, algo que en verdad yo no había pensado, pero no por ser más humano será menos vampiro. Se agradece, por supuesto.

sábado, 20 de octubre de 2007

El cuaderno de la muerte y la escoria del mundo

Hace un tiempo ya, publiqué un nuevo artículo sobre el anime Death Note, uno de los más complicados y oscuros de los últimos tiempos. Es cierto que tiene varios capítulos de relleno, pero eso no le resta mucho a las buenas partes de la historia. A grosso modo planteo en el artículo una lectura en base a la geminación o la teoría del doble.
Yagami Raito, un muchacho genial y aplicado, se encuentra un buen día un cuaderno con el que puede matar a quien sea con solo escribir su nombre en él. Justiciero como es, Raito decide erradicar de una vez por todas a la maldita escoria del mundo. El problema es que aparecen otros detectives tan geniales como él y más personas con cuadernos igual o hasta más poderosos que el de él. Su acompañante, el dios de la muerte Ryuk, a menudo le recuerda que encontró el cuaderno por pura casualidad, pero Raito insiste en que él es el elegido para ser el Dios del nuevo mundo.
Al final estamos sobre el filoso borde de la filosofía moderna, donde el yo se ve frente a frente con el otro. Hay demasiada gente en el mundo para limpiarlo, y el poder de uno termina donde comineza el del otro... ¿o es que la ilusión del otro comienza donde termina el poder de uno? Finalmente, la aparente existencia de los demás no tiene por qué opacar el logos universal, que no tienen ningún otro lugar donde formarse que en el seno del yo. Toda decisión de hacer algo la es también de no hacer otra cosa, y en todo plan siempre hay algo o alguien que queda fuera, y no nos queda más que reconocerlo y eliminarlos, o caer en la hipócrita identificación excrementicia*. Siempre hay gente que sobra. No es por malvado ni degenerado que las cosas le salen mal, Yagami Raito termina como todo un héroe trágico, sacrificado en nombre de sus ideales.
En el artículo me enfoco un poco en otras cosas, lo tienen aquí, pero si aun piensan ver el final de la serie quizá quieran parar a la mitad para no fastidiárselo.

*Concepto del rojo Zizeck a quien no trago, sus escritos comunistas me han enseñado a apreciar el capitalismo. Solo me gusta el nombre que le pone a eso, por evidentes asociaciones entre gente y kaka.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Mi vida con Duke

Tu y yo estamos viviendo juntos. Compartimos un apartamento, la lavadora, la cocina, el baño. Salimos a comer juntos a menudo. Cuando Tu llegó, la decana de la facultad me lo presentó diciendo: "¡Mira, aquí está Wantán!". La verdad su nombre es Tu Wen-Tang, pero para evitar roches y enrredos prefiere que le digan Duke. Como su nombre sugiere es chino y tiene cuarentaialgo años.

Al comienzo me pareció interesante conocerlo y me dispuse para guiarlo por el campus. Mi primera impresión fue que hablaba el inglés con muy buen acento, pero mientras íbamos intentando relacionarnos con otra gente, notaba cada vez más que no entendía nada de lo que hablaban los demás, al final yo tenía que ayudarle a pedir su hamburguesa y todo. Durante las primeras semanas se fue convirtiendo en todo un lastre. Me hacía extrañar las mesas políglotas con los otros asistentes, donde hablabamos a fuego cruzado en tres idiomas, en inglés alemán francés español italiano, y cada uno ve qué parte entiendo y cómo contesta. Aunque somos siempre más los que hablamos castellano, los latinos, y los italianos ya dicen que tenemos toda una mafia. Eso de que uno deja de simplemente hablar castellano y se vuelve Latino es todo un tema. En los formularios oficiales de los registros gringos aparecen como razas los blancos, los negros, los asiáticos, lo nativos americanos, y los latinos. ¿Cuál es la diferencia entre un español y un italiano? ¿Entre un cholo y un apache? Racial no es, no me vengan. Pero en fin, como decía, ese es otro tema. Hay muchas cosas de que quejarse, pero no viene al caso.

Ya que viene de las antípodas, Duke tuvo que dar la vuelta por el lado largo del mundo (en vez de simplemente cruzar el pacífico) y llegó con un horario totalmente desfasado. El primer día se acostó a las seis de la tarde y se levantó a las cuatro de la madrugada. A eso hora salió a dar una vuelta por el barrio, y descubrió una senda en el bosque muy cerca de aquí. Regresó a casa a las seis y se volvió a dormir. La cosa se pone un poco más incómoda ahora que se prolonga. Dice en broma que yo duermo cuando él está despierto y que solo necesitaríamos una cama. Al parecer se levanta todos los días a las seis, no sé a dónde va, a veces solo se queda dando vueltas por la casa y oigo sus pisadas. De noche tampoco se acuesta muy temprano, por lo menos a las doce. Contribuye a mis prolongados insomnios con los que suelo revolcarme toda la noche y logro agarrar sueño recién cuando sale el sol, y duermo dos horas antes de tener que salir para mi clase de las 8.

jueves, 4 de octubre de 2007

Fanfiquero soy

De qué manera se escribe sino el que hace fanfics? El sonido [k] al final solo se puede convertir en una "qu" en español. Pero bueno, fanfiquero viene de fanfic, pero quizás aun te preguntes de dónde viene eso. Fanfic viene de Fan fiction, que en inglés es ficción de fanáticos.
Muchas cosas pueden ser fanfic. Yo encontré las fanfics hace como 5 años, cuando empezaba a escribir y ver animes, cosas que sucedieron bastante seguido. Explorando foros de anime, me di con un espacio donde los otakus escribían continuaciones o historias alternativas para sus animes favoritos (aunque por entonces no sabía que era un otaku y ahora me da flojera explicarlo). Así que fue ahí donde se dio gran parte de mi formación como escritor, donde empecé a construir ideas primarias y practicar recursos narrativos. Los fanfiqueros en gran medida escribimos por escribir, por ser fieles a una historia previa o reelaborarla. Por otro lado, muchos fanfiqueros no escriben por interés en el texto. Muchos de los que están ahí ni siquiera han tenido un contacto fuerte con la literatura canónica, les importa un pepino el Cid o Vargas Llosa. Pero, evidentemente, no tienen ni un estudio de animación ni un set de televisión, a veces ni siquiera una cámara de video. Escribiendo sale menos peor. Y lo que pasa aquí es que no hay que hacer grandes vainas para publicar un libro, sino que cualquiera puede colgar sus cosas, y ahora sí depende completamente de ti, lector, a cuál le prestas atención, o si tú también escribes. Todos escriben.
Así que ahí están, escribiendo textos a partir de imágenes, lo cual evidentemente se hace sentir en un estilo muy particular que yo solo fui captando muy poco a poco. Por un lado es importante cómo se presenta el texto, ya que está también creado para ser leido en internet. Por otro, solo existe lo visible, pero todo es visible y visual. La mayoría de veces solía solo criticar a los demás fanfiqueros por no saber describir sensaciones y pasos abstractos del tiempo. Luego pensé en hacer mi tesis sobre eso, pero en todos mis 3 años de facultad de literatura no aprendí nada que sirviera para comentar el estilo narrativo. Mis fanfics pretendían apegarse a un estilo clásico, como las novelas sartreanas que leía por entonces, pero definitivamente reabsorbieron muchas cualidades del entorno. Por aquí quedan aun colgadas algunas de por entonces, aunque casi todas sobre Evangelion y en inglés. Además, para cuando empecé mi tercera novela, ya tenía una idea mucho más clara de cómo era la cosa, y decidí redactar una historia sobre chicas mágicas con estilo exageradamente fanfiquero. Sin embargo fue por entonces que me cayó el bloqueo. Siempre digo que he escrito dos novelas y media. Quizá quede por siempre como mi novela inconclusa, no sé si alguien la leería como tal a menos que me muera. Me tendré que morir, pues.

sábado, 29 de septiembre de 2007

Libro en la Web

Si aun no tienes el libro, si aun no estás seguro de dónde encontrarlo, si vives muy lejos como para ir a cualquier librería en Lima, pues ahora el libro también se vende por internet. El libro cuesta 15 S/. igual que en todas partes, pero a eso se le suman los gastos de envío dependiendo de dónde estés. Está en Páginas del Perú.
También he puesto recientemente un par de artículos más en la revista Kagami. Una breve nota sobre la nueva película de Evangelion, otra sobre las falsas continuaciones que lo rodean, y un artículo contra la lamentable Suzumiya Haruhi no Yuustu, para demoler un poco del inmerecido reconocimiento que ha recibido. Estaba esperando a terminar uno más sobre Death Note, pero me está costando mucho reunir la bibliografía, así que quizá quede para la edición de enero.